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16 de mayo de 2017

REBELDE

Hay quienes quieren salvarme:
no fumes, no escribas, olvida
los escotes y las faldas cortas.
No trepes por el arcoíris
ni bailes bajo la lluvia, reza para
salvar tu alma y no digas tacos.
Hay quienes cumplen condena
bajo el mando y en la cárcel
de las buenas intenciones.


© Fotografía de la autora

12 de marzo de 2017

LA ÚLTIMA CERILLA

Enciende esa última cerilla,
qué más da si es la última.
Debemos apurar esta también
para luego morirnos de frío.
Para que las tinieblas lleguen de golpe
y nos traguen, para que definitivamente
nadie pueda vernos ya nunca.
Enciende la cerilla y apaga los ojos
mientras me quemas con el último beso.
No temas a la conciencia,
deshazte de ella,
hay cosas que no sirven para nada:
La fotos viejas, las viejas canciones,
los amores viejos...
Entrégate al desenfreno de lo nuevo,
después de todo mañana no existirá tras el hoy.
Enciende la última cerilla, que ya,
se nos irá consumiendo la vida.


© María Luisa Domínguez Borrallo

5 de marzo de 2017

LA SEMILLA

Volaban los pájaros y la casa
a buscarle, volaban mis manos
a su memoria y mi costado
era la mano que balanceaba una
cuna vacía.
Todo volaba hacia él con afán
de arraigarse.
Yo solo era una semilla
esperando germinar
en una buena tierra.


© María Luisa Domínguez Borrallo(Penélope en Su Odisea - Edc. Amargord) 

2 de marzo de 2017

NO ENCUENTRO LAS LLAVES

No encuentro las llaves de casa,
ni el tiempo que perdí
mirando tu foto esta mañana.
No encuentro aquel pensamiento
que me llevaba a ti por aquel
camino angosto de los recuerdos.
No encuentro las llaves del coche,
ni el mechero.
¿Por qué se me ocurrirá fumar
ahora que todo está perdido?
El bolso está tan revuelto
como mi vida, los dos están llenos
de por si acasos.
No encuentro las llaves en el bolso,
y a ti no te encuentro
en ningún pensamiento.


© María Luisa Domínguez Borrallo

1 de marzo de 2017

LA PARCELA

Yo tuve una casa plegada en el cielo
con vistas al epicentro de mi felicidad.
El cosmos era más grande que aquella parcela
apartada al mundo.
Ciegos, valorad vuestra invidencia
porque no será perpetua.


© María Luisa Domínguez Borrallo

© Fotografía de la autora

24 de febrero de 2017

DIME QUE…

Dime que me amas
que este cántaro
no está tan roto.
Que sigues enredado
en mi cintura.
Que sigo reinando
en la noche de tus insomnios
y en los sueños
que tuvimos juntos.
Que los pies te siguen
llevando a las puertas
de mi casa,
y que a veces te sorprendes
buscando piedrecitas
para lanzar a mi balcón.
Que amas el desorden
de mis cejas
y el de mi pensamiento.
Que la costumbre de llamarme
te hace contar las horas,
aunque las dejes pasar de largo.
Que el ancho de tu cama
se estrecha y que mis mil yos
te arrinconan.
Que el largo del lecho se encoge
mientras se ensancha
la distancia que nos separa.
Que las mujeres que pasan
por tus manos son vainas vacías,
que no tienen peso,
que no dejan huella.
Que tu mundo no tiene sentido
sin mis enfados y huidas.
Que te mueres por tocarme,
que en la soledad no consigues
achicar el agua que te inunda,
y que maldices cada amanecer
que no pasas a mi lado.


© María Luisa Domínguez Borrallo

(No Pongas Nombre al Olvido) 

© Fotografía de la autora

21 de febrero de 2017

COMO EL HOLANDÉS ERRANTE

Ella estaba en todos los puertos,
en todos los abrazos
y en todas las condenas,
pero nunca era la misma.
A veces calzaba sandalias de verano,
otras botas altas o zapatos de salón.
Era rubia, morena o castaña.
Se vestía de alta o de mujer bajita,
la melena lisa al viento
o con rizos enmarcándole la cara.
Nunca era la misma
ni tuvo tiempo de amarla.
A veces lloraba al despedirse,
otras anotaba en su agenda:
- A esta no la volveré a ver más-
Estaba en todos los puertos
pero nunca era la misma.
La arropaba la ternura o la sexualidad,
o era la pasota de turno con buenas curvas.
¿Qué importaba quién era?
Siempre se topaba con un agujero
que no tapaba el vacío que dejó la irreverente.
Su corazón no moraba en ningún pecho,
se quedó anclado en el vuelo de una falda,
y ya era tarde para recuperarlo.

© María Luisa Domínguez Borrallo      

© Fotografía de Jorge Lázaro    



19 de febrero de 2017

SIN IMPUNIDAD

La soledad está bordada
de silencios, pequeños pespuntes
en una colcha, que no cubre
el perímetro de esta cama
de conciencia disoluta.
El tiempo disipa y desata
sin pudor y a conveniencia,
los tornados donde yacen
los anhelos y las tardes
de lluvia, que limpian tu cara.
Cada verdad y mentira cuentan
con puertas de entrada y salida.
Solo el tiempo descorrerá
los velos de las incertidumbres:
unos mostrarán su sexo
sin pudor, otros lo cubrirán
con las manos de la vergüenza.


© María Luisa Domínguez Borrallo

16 de febrero de 2017

ANIMAL

La liturgia trémula
de mi lengua en tu oído.
Las vísceras que no filtran
la garganta.
Y tu voz que suena ronca
y áspera, casi inaudible.
Sin dilación mi voz responde
a la tuya en la misma escala gutural:
Todo ello sin adornos de ninguna clase.

©
María Luisa Domínguez Borrallo


© Fotografía de la autora

15 de febrero de 2017

RECUPERAR EL BESO

Volver al éxtasis
del pasado,
“recuperar el beso”.
Confesarme adicta
a los días que se pliegan
y romper el espacio-tiempo
que nos separa.
Destronar esta sequedad
en mi boca.
“Recuperar el beso”:
el primero, el último,
el que espera.
Discernir esta metáfora
que no entiendes
de mi cuerpo y sí,
“recuperar el beso”
o crear un nuevo aliento
que te lleve hasta mi boca.


© María Luisa Domínguez Borrallo
© Fotografía de Carmen Torres Chaguaceda




13 de febrero de 2017

LA DESCONOCIDA

Hay días que me echo en falta,
que no sé dónde me escondo,
que estoy inconclusa y no me respiro.
En esa incertidumbre acaricio
la verdad de mi existencia.
Me recoloco, siempre sobra o falta
alguna pieza que no late.
Pero existo, nunca falto a una cita conmigo.
Luego cubro mi desnudez
y salgo a la calle donde la gente
me confunde, donde nadie me ve.

©
María Luisa Domínguez Borrallo     

© Fotografía de la autora



 

12 de febrero de 2017

EL MIEDO

Repostas en la estación
de mi escote.
Siempre te asustaron
más mis ojos que mis senos.
El amor da más miedo
que esta atracción
que no logras sacar
de tu cabeza.
Sabes que soy un viaje
sin retorno
y tú un pasajero asustado.


©
 María Luisa Domínguez Borrallo
    

© Fotografía de Jorge Lázaro

9 de febrero de 2017

ESCRIBO POEMAS

El mundo habita en una mirada
que no es la mía
y yo la resumo en versos.

Escribo poemas.

Me aterra la frugalidad,
sin respirar aire vano,
inhalo dolor o euforia.

Escribo poemas.

Los días tienen un precio,
pago por cada uno de ellos:
con lágrimas, con risas,
con tinta de saliva o sangre.

Escribo poemas.

En mis manos el infinito,
que sin piedad ni medida,
me acaricia o araña.
Mi cielo y mi infierno,
no son de este mundo.

Por eso...

Escribo poemas.


© María Luisa Domínguez Borrallo      

© Fotografía de la autora      

8 de febrero de 2017

BÉSAME LOS SUEÑOS

No me pises los sueños
písame los miedos.
Todo lo que fui se ha ido,
ha caído la placenta al suelo.

Bésame en el hilo de plata
de un pensamiento. Allí
en la distancia que cuelga
del olvidado recuerdo.

Bésame el ombligo ausente
de cordón umbilical
y de línea alba. Bésame
donde una vez hubo latidos.
Injerta fertilidad
en mis tierras áridas.

© María Luisa Domínguez Borrallo 
© Fotografía de la autora